"El
Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método
propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que
las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la
singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona,
para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones,
vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas
convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza
para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal
y comunitario".
Tema Desarrollado:
El Padrino de Cursillos - Precursor de Cristo
Cuando mencionamos el titulo de esta reflexión, seguro que vendrá a nuestra mente el recuerdo de quien fue nuestro Padrino de Cursillo, como fue actuando, con que delicadeza nos fue diciendo que era para ser “Un Hombre de Iglesia”, como teníamos y debíamos escuchar, como debíamos poner el hombro y prestar atención, tener una Fe ciega en el Espíritu Santo, ser un hombre del mundo, sin “Ser Hombre del Mundo”, e ir descubriendo que cuando nos invito a Cursillo, y dijimos que “Si”, era porque queríamos vivir como El, esa “Extraordinaria Aventura de Ser un Hombre de Dios”.
Ya en Cursillo escuchamos un montón de charlas, Laicas y Espirituales, y en muchas centrábamos nuestra atención en Cristo, que nos pedía que orásemos por los obreros de la Mies, y fuimos descubriendo que fue El que “Nos Llamó” con nombre y apellido al Cursillo de Cristiandad, para que escucháramos su palabra, que nos decía: “Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres” (Mt. 4, 19), “Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos” (Mt. 8, 22).
Estas palabras de llamada la escuchamos atentamente en los tres días, y comprendimos que esa era la “Voluntad de Cristo”, para escucharla.
La gente tiene el derecho de escucharla de nosotros, los “Laicos Comprometidos”, y ese deber es nuestro, porque somos peregrinos que tratamos de encarnar en nosotros, la “Vida de Cristo”.
Debemos proclamar con hechos lo que proclamamos, ...
«Capitán de Peregrinos», Presidente Nacional de los Jóvenes de Acción Católica de España y, una vez ordenado sacerdote, Consiliario Nacional de los mismos. Es una de las figuras más importantes de la Iglesia española del siglo XX, humilde converso, apóstol infatigable y apóstol con vocación de crucificado, que él mismo pidió al Señor y éste le concedió; él, con su tesón, hizo revivir, y de qué modo, el Camino de Santiago; ....